Suplemento iniciativa del Departamento de Formación Académica, Profesional y Personal. Dirigido y cordinado por la Gestora Académica Mayra Montiel, el Gestor de Desarrollo Personal Eduardo López y la Investigadora Social Kimberly Alvarado.


Contáctenos

Para comunicarse con el Equipo del Suplemento le invitamos escribirnos al correo:
uricolypro@gmail.com
o a los teléfonos 2437-8810 ó 2437-8884.



contador de visitas

Desarrollo Personal

Este espacio contiene escritos y reflexiones tendientes a promover el desarrollo personal, concibiendo éste como un proceso de crecimiento interior, progresivo, dinámico y constante, generado por la toma de conciencia en cuanto a las necesidades, deseos, expectativas, metas, habilidades, destrezas y carencias personales. El mejoramiento de las habilidades de autoconocimiento, autovaloración, responsabilidad personal, comunicación, competencias sociales y emocionales, entre otras, son parte fundamental de este proceso, el cual está orientado a aumentar los niveles de satisfacción personal, de empoderamiento ante las realidades individuales, los niveles de calidad de vida y de bienestar, así como a mejorar las relaciones interpersonales. 

De igual forma, contiene material valioso producido por personas colegiadas y por profesionales amigos, algunos de los cuales brindan sus servicios como facilitadores recurrentes. Estos escritos promueven la toma de conciencia sobre la posibilidad de cambio, el reconocimiento y la valoración de la dignidad humana en todas sus formas (cultural, ideológica, política, sexual, étnica, funcional, religiosa) yel establecimiento de relaciones y vínculos constructivos en los diferentes contextos sociales, así como el respeto a los Derechos Humanos.

Encontrará algunos otros quepromueven estilos de vida saludable en general y la salud emocional, mental, física y espiritual. Asimismo, otros que están orientados a la erradicación de toda forma de discriminación por múltiples motivos (antisemitismo, diversofobia, sexismo, racismo), como respuesta congruente de las y los profesionales en educación y en Ciencias Sociales ante los acontecimientos actuales.

  • Tú, Yo, Las Otras, Los Otros

Tú, Yo, Las Otras, Los Otros

Licda. Linneth Godínez Solís*

Psicóloga

Después de los treinta, algunas dimensiones de la vida parecen estar ubicándose en cierto grado, aunque la realidad para algunas y algunos pueda diferir de estas condiciones, lo cierto es que esperas haber finalizado la universidad o la carrera profesional, iniciar y estabilizar algún negocio o idea productiva, poseer determinado círculo de amistades, practicar algún deporte o disciplina y asociarte a cierta idea de estilo de vida o al menos esperas socialmente que hayas avanzado en estos aspectos para ser ¨exitosa o exitoso¨.

Podríamos detenernos en que desde nuestra infancia y conforme vamos creciendo se preocupan por mostrarnos el camino que debemos seguir para lograr esa estabilidad económica y productiva, es decir, nos conducen por escenarios en los cuales cuando tenemos treinta y tantos, nos hemos desarrollado profesionalmente o sentimos que hemos construido parte importante de nuestra vida.

El preámbulo anterior, me permite ahora adentrarme en que existe otra dimensión de la vida que es tan importante y que desde hace varios años ha alcanzado otras tonalidades, las relaciones de pareja.

Es realmente necesario detenerse en que actualmente las personas alcanzan estabilidad en muchos campos o áreas de su vida, tanto mujeres como hombres, ciertamente porque han decidido finalizar proyectos individuales para luego poder construir proyectos compartidos con alguna otra persona, sin embargo, es cada vez más difícil encontrar personas que compartan la misma idea o visión de pareja.

Socialmente la realidad del novio o novia se ha ido invisibilizando cada vez más y se ha pasado a establecer relaciones sin compromiso o relaciones ocasionales, pero, ¿cómo es que ocurre esto? Hoy en día existe entre las personas, una menor preocupación por conocerse o establecer vínculos afectivos y emocionales más sanos y profundos, priva más el deseo sexual o la necesidad inmediata de satisfacerse en algún aspecto, que muchas veces está lejos de vincularse con un proyecto de vida, además, el sentido narcisista e intereses individualizados han de-construido el sentido de convivencia humana y la ha minimizado a la simplicidad del no compromiso, del no preocuparse por el otro o por la otra persona, el sentido tú y yo ha desaparecido trayendo consigo mayor soledad, inseguridad y tristeza en la vida de quienes día con día buscan compañía sincera e inclusive fraternal.

La principal queja actualmente es no poder establecer una relación de pareja estable y que concuerde con nuestra visión, es decir, establecemos un modelo ideal de pareja, de hombre o mujer y como ésta no cumple con alguno de los ¨checks¨, lo descartamos, por lo tanto, continuamos saltando en relaciones superficiales sin lograr alcanzar esa verdadera conexión con el otro o la otra.

No nos preocupamos por conocer verdaderamente a la persona que tenemos enfrente y quedamos lejos de visualizarla tal y como es, con virtudes y defectos, como un todo. Asimismo, al permanecer en un mundo controversialmente agitado, inmersos en una rutina agotadora, en constante cambio y con escaso tiempo para conocernos a nosotras y nosotros mismos, preferimos las relaciones casuales y optamos por ¨salir¨ con varias personas a la vez, posponemos el compromiso, antes de profundizar en nuestro ser y observar de qué somos capaces de hacer para alcanzar sentimientos reales y que concuerden con nuestra esencia.

Además, el mundo de estas relaciones superfluas está cargado de carencia de valores como el respeto por los sentimientos, opiniones o deseos de la otra persona, es decir, se anteponen mis propias necesidades sin considerar las de los demás, por lo tanto, existen cada vez más personas cargando en su espalda la desilusión y la desesperanza de una relación rota por la indiferencia.

No podemos olvidar que una de las mayores preocupaciones es la materialidad de las cosas que poseemos, por lo tanto, aún seguimos midiendo el valor de las personas por lo que han logrado obtener, más por el valor de sí mismas, dejando de lado también la espiritualidad como elemento de la naturaleza humana que permite establecer relaciones significativas y una mejor conexión interior.

La realidad es que la dimensión de las relaciones de pareja ha venido cambiando, la verdad es que son pocas personas las que eligen relaciones de compromiso, estables y armoniosas, la realidad es que tenemos una emocionalidad herida por las múltiples decepciones, frustraciones y problemas arrastrados a lo largo de nuestra vida, la verdad es que al estar conscientes de esto, tenemos la posibilidad de cambio y de elegir desde otra posición, no desde la victimización, sino desde la autoconfianza, la seguridad y el amor a sí misma o a sí mismo. Está en cada persona mostrar su verdadera esencia, autoconocerse y no disfrazarse detrás de las máscaras actuales que impiden establecer vínculos afectivos saludables.


*La autora es psicóloga con formación en el área social, clínica y de Recursos Humanos. Cuenta con experiencia laboral en temas de género, liderazgo, psicología laboral y desarrollo local. Actualmente se desempeña como profesional en psicología de la Municipalidad de La Unión, Cartago. Es también miembro del equipo de Investigación de la Asociación para el Liderazgo y el Ascenso Social de las Mujeres (ALAS)